Festival y Seminario de Artes Marciales Coreanas. Alcalá de Henares (Madrid)

Como un éxito rotundo se puede calificar el primer Festival de Artes Marciales Coreanas celebrado los pasados 30 de junio y 1 de julio en Alcalá de Henares (Madrid), organizado por la Federación Madrileña de Taekwondo por mediación del Maestro Jesús Ramal.

José María Serrano (Chema) y Cristóbal Escudero

El gran número de personas que allí se congregaron dieron fe de la inquietud y curiosidad que existe alrededor de las disciplinas que se mostraron, resaltando sobre todo el Sonmudo, quizás por lo desconocido que es en nuestro país. Éste, impartido por el G.M. Jeog Un Seol, miembro fundador del templo de Golgul en Corea, junto al Hapkido del Maestro Alejandro Gómez y la Sung Moo Hyup Hae y al Taekwondo ofrecido por el G.M. Kim Kap Sik, 9º Dan y miembro del Comité de técnica de la KTA, fueron los ingredientes que se usaron para enganchar a los muchos asistente a los diferentes seminarios que se impartieron.

La primera fue una intensa jornada de entrenamiento, en la que desde las 9 de la mañana hasta las 18’30 de la tarde se conjugaron los seminarios de las tres Artes Marciales. Tras la media hora de meditación que presentó el día, fue el Sonmudo el que tuvo el honor de inaugurar y clausurar los seminarios, dándonos una visión general de lo complejo y amplio que es este Arte Marcial Zen. También pudimos disfrutar del DooWon Hapkido que impartió el Mtro. Alejandro Gómez, Presidente de la Asociación Sung Moo, con su estilo directo y sin florituras que entorpezcan la efectividad, y de la técnica de Taekwondo del G.M. Kim, que nos hizo recordar los Palgwes más básicos.

La guinda de la jornada la puso sin duda el festival y exhibiciones que por la noche se celebraron en el mismo polideportivo de El Val. Danza tradicional Coreana, los increíbles rompimientos y acrobacias del Extreme Team de la Federación Madrileña de Taekwondo, la espiritualidad del Sonmudo y la impresionante exhibición de Hapkido que la Sung Moo Hyup Hae ofreció y en la que destacó la participación de nuestro entrañable Chema, que una vez más nos enseñó que una silla de ruedas no es impedimento alguno para practicar esta disciplina, sin duda no dejaron a nadie indiferente.

El domingo fue algo más corto en lo que a horas de entrenamiento se refiere. Como en el dia anterior ocurriese, treinta minutos de meditación nos prepararon para los seminarios posteriores. De nuevo el Sonmudo, Taekwondo y Hapkido llenaron la mañana, que finalizó con la inevitable foto de grupo y todas aquellas instantáneas que los asistentes pudieron tomarse con los Maestros.

Como conclusión, un fin de semana que sirvió a muchos para ampliar su visión marcial y conocer nuevos estilos que escapan a lo meramente deportivo; un fin de semana repleto de anécdotas que nos harán esperar con ansia a que el año que viene el buen hacer y las inquietudes de una persona como Jesús Ramal nos vuelvan a ofrecer dos días como los que hemos disfrutado.


Crónica por Christian Colmenero